El tabaco se consume de diversas maneras, siendo el cigarrillo la forma más común a nivel mundial, también se utiliza en puros, que contienen mayor concentración de
Otra forma es el tabaco en pipa, que, aunque menos frecuente, expone a los usuarios a enfermedades similares, el uso de narguile o shisha ha aumentado, especialmente entre adolescentes, pese a que una sesión equivale a fumar varios cigarrillos, todas estas variantes generan adicción y contienen sustancias cancerígenas.
El humo de segunda mano también afecta a quienes no consumen directamente, el consumo en cualquiera de sus formas es nocivo y no existe un nivel seguro. La prevención y educación son claves para reducir su impacto.
